Desde que tenía 14 años ya había escogido el nombre de mi hija. Mis amigas del colegio tenían dudas pero yo no. Abril era su nombre y me encantaba. Era perfecto, artístico, corto, poco común y bello. El hombre que se case conmigo debía amar el nombre y si en caso le pareciera un pocoSigue leyendo «Abril»