Luego de los 18 años, los dolores continuaron en aumento a pesar de las pastillas anticonceptivas. Fue entonces que me enfoqué de manera absoluta en encontrar el porqué de esos dolores para poder llegar a una solución. Recuerdo que todos mis primeros sueldos de mi primer trabajo me los gasté en un médico homeopático famosoSigue leyendo «Buscando una solución (desesperada) al dolor»